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Naturaleza

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San Juan de Gaztelugatxe


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Marisma



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Amanecer

desde el garaixe



Isla-de-IZARO.jpgIsla de Izaro



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OgoÑO y entrada de la Ría


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OgoÑo




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Amanecer desde la casa rural



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PLAYA DE LAGA



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TORRE MADARIAGA



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BERMEO




Enclavado en la costa vasca...


Urdaibai surge de entre las brumas matinales dando a conocer el espacio natural más importante del norte hispano. Bosques que se vuelcan hacia el mar, acantilados que vigilan el bravo tronar de las olas y playas eternas donde reposa el tiempo. Marismas y poblaciones rendidas ante la evidencia de un lugar de ensueño donde el verano mezcla la inmensa luz del sol con las transparencias de las aguas y el intenso azul del cielo.

Urdaibai, reserva de la biosfera desde 1993, nos muestra su grandeza y toda la magia de este bello estuario encantado.

Hasta la inmensa marisma de Urdaibai llegan las dulces aguas del río Oka. A su encuentro salen las saladas olas cantábricas. El resultado no podía ser de otro: un extraordinario espacio natural que desde Mundaka hasta Gernika, y a lo largo de ambas orillas, sirve de refugio a la mayor agrupación de aves acuáticas del norte de la península y dibuja una naturaleza plena de la belleza de bosques y montañas lindando con un mar bravío y espectacular.


Gernika sirve como lugar de partida de una ruta que nace en el interior de este bello entorno. Sus alrededores se ven plagados de pequeñas aldeas en las que los recursos agrarios solucionan en buena medida la subsistencia diaria. La villa de Gernika arropa al viejo roble, símbolo de hermandad, orden y libertad de un pueblo que como pocos ansía alcanzar su propia identidad en paz y en el conjunto de los pueblos hispanos. Muestras de la historia y de la monumentalidad de la Villa son la iglesia de Santa María, el Palacio de la Alegría, el Antiguo Hospital del Señorío, el Convento de Santa Clara, y por supuesto el Arbol y la Casa de Juntas. Gernika acoge también el Palacio Udetxea, sede del Patronato de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
Dejando Gernika nos acercamos a la prehistoria del lugar visitando las cuevas de Santimamiñe, buena muestra de pinturas rupestres reflejo de una fauna (bisontes, osos,...) y una manera de vivir del hombre primitivo en estos lares.

La vertiente occidental de la ría nos presenta localidades como Busturia, Sukarrieta y Mundaka. todas ellas acreditan la presencia humana en el entorno de Urdaibai. Presencia que ha servido para la propia configuración y adaptación de la reserva. Frente a las costas de Sukarrieta, la inmortal Isla de Txatxarramendi acoge el Instituto Oceanográfico del Gobierno Vasco.
Mundaka por su parte se situa en la misma desembocadura de la ría brindándonos sus aires marineros. Centro de turismo costero y deportivo encierra entre sus joyas la Parroquia de Santa María, del siglo XIV, el Calvario o crucero de Kurtzio, obra renacentista del siglo XVII y el Palacio de Larrinaga.
 
Aún algo más al Norte aflora Bermeo, próximo al Cabo de Matxitxako y con la mirada puesta en la desembocadura de la ría a la vez que en el amplio mar. El Arco de San Juan, las ermitas de San Miguel y de Demínigus, las iglesias de Almike, Kurtzio, Santa Eufemia o Mañu, el monumento Tarasca, el museo del pescador, son junto con la playa de Aritxatxu y la Isla de Izaro sitios de indudable interés para el visitante y por descontado Bermeo presenta un riquísima variedad gastronómica digna de los mejores paladares.


Al otro lado de la ría nos espera Kanala, Burritxagana, y el hermosísimo bosque de Oma, lienzo improvisado y natural del pintor Agustín Ibarrola. Al norte alanzaremos la costa pasando por Elantxobe y llegando al cabo Ogoño.
Recorrido en el que se mezcla lo agreste con los humedales de las marismas y las orillas de la ría. Ensenadas y bosques de frondosa formación y variada vegetación. Carrizales y juncos de mar, cesped silvestre plagado de festuca, hinojo marino, malváceas y xerófilas en los arenales, robledales, encinas, argomales, brezos y helechos configuran un paisaje único en estas vertientes. En lo que a la fauna se refiere reinan las aves marinas y pequeños y grandes mamíferos como los lirones, grises, erizos, turones, zorros, visones, garduñas, ginetas, comadrejas, gato montes, corzos, jabalies, y conejos. Variedad zoológica que se completa con la presencia de anfibios y reptiles de pequeño tamaño.
 
Con todo Urdaibai se ha hecho merecedor de ser declarado reserva de la biosfera y digno lugar de encuentro de viajeros y lugareños. Espacio natural que asombra con las luces del día y que al desaparecer éstas se recrea en una impresionante sinfonía de sonidos evocadores de mil leyendas, de aventuras sin fin y de sueños de hadas y duendes. Y es entonces cuando Urdaibai se define como un paraiso mágico, un lugar de ensueño, un estuario encantado.